puerta antigua de hierro forjado
Las puertas antiguas de hierro forjado representan una combinación perfecta entre la artesanía histórica y la funcionalidad duradera. Estas entradas elaboradas con maestría presentan elementos de hierro forjado a mano, creados mediante técnicas tradicionales de herrería que datan de siglos atrás. Cada puerta muestra trabajos de volutas, patrones intrincados y elementos decorativos que cuentan una historia de excelencia artística. La construcción generalmente incluye barras y paneles de hierro macizo, ensamblados mediante métodos tradicionales de carpintería metálica que garantizan una durabilidad excepcional. Estas puertas suelen tener una construcción de doble capa, con una capa exterior decorativa y un marco estructural interior que proporciona mayor seguridad. La superficie normalmente presenta una pátina envejecida que añade carácter mientras protege contra la corrosión. Muchas puertas antiguas de hierro forjado incluyen componentes originales de herrajes, como bisagras forjadas a mano, cerrojos y mecanismos de cierre que han resistido el paso del tiempo. Las puertas suelen medir entre 2,1 y 2,7 metros de altura y pueden configurarse como puertas simples o dobles, algunas incluyen ventanas superiores (claraboyas) o paneles laterales. Las adaptaciones modernas suelen incorporar burletes y barreras térmicas manteniendo la apariencia auténtica, lo que las hace adecuadas para uso contemporáneo sin perder su significado histórico.